NEMÜL NGU PIÜKE ÑI WEICHAN / Leufumanke y María José Pinchulef

Nemül ngu piüke ñi weichan / La lucha de la palabra y el corazón

Performance por Leufumanke y María José Pinchulef

Registro audiovisual: Dinko Covacevich, Luna Grandón y Andrés Valenzuela
Montaje audiovisual: Andrés Valenzuela
Fotografías: Eme Echeverría, Amadalia Liberté y Luna Grandón

Formato video: MP4 HD 1920x1080p, 60 fps.
Duración: 23:16 min.
Fecha: 26 de noviembre del 2022.
Locación: Comunidad Cultural Rogelia, Santiago.
Evento: Primer Encuentro de Performance y Arte Político Persistencias, convocado por Registro Contracultural.

La voz persiste
La tierra persiste
La lengua persiste
El fuego persiste
La ternura persiste
Nuestro pueblo y nuestro amor persisten
Poyen ka newen Amulepe taiñ weichan

Texto crítico por Luna Grandón: Este texto surge tras mi sincera conmoción, como registradora audiovisual, ante esta performance de Leüfumanke y María José Pinchulef. Así, sin más. No pretendo hacer ningún tipo de explicación, sobre una propuesta cuya potencia es difícilmente traducible a la finitud de las palabras. A lo sumo, me conformo con proponer énfasis o ejes analíticos, así como un foco de luz hace sobre la apertura de un escenario.

Desde el comienzo, esta performance hace una crítica política a la relación que el Estado y el mercado —acaso el actor con mayor poder fáctico— sostienen hoy con la nación mapuche. La posibilidad de clasificar la wenüfoye mediante un código de barra —rutificador de las mercancías por excelencia— para ser interpretada en la forma de un precio (*$2.990 para ser exacta) en la tienda Sodimac, dependiente del holding S.A.C.I Falabella, consorcio empresarial multinacional de la familia Solari, que sólo en 2021 acumuló ganancias por US$772 millones, lo que equivale a una ganancia diaria por más de US$2 millones¹, resulta a lo menos, una apertura crítica e irónica. En tanto una lucha pueda ser producida en serie, como un objeto consumo en cómodas cuotas, el neoliberalismo cooptará todo símbolo que le reporte ganancias, inclusive, la lucha política mapuche que hoy reclama sus territorios usurpados, que tantas utilidades reportan, precisamente, a consorcios y empresas multinacionales como las del grupo Solari.

Luego de esta magistral apertura, la compenetración entre el ritmo del trompe de Leüfu y el cuerpo danzante de María José nos inducen a un recorrido corporal y simbólico que no deja a nadie indiferente. La envoltura en la bandera que llora como metáfora de la dolorosa cobertura de una lucha incesante, en la declamación de una lengua que se resiste al olvido, simbolizando a una nación que se resiste al dominio. María encarna la flexibilidad de un cuerpo indócil, múltiple, impredecible, que danza a pesar de la gravedad de un Estado genocida, a pesar del dominio masculino, inventando alternativas para existir.

En esta performance hay un punto clave de tensión: ambxs artistas se enfrentan, cuerpo a cuerpo, para decidir sostenerse mutuamente en un ejercicio que no hace sino recordarnos las múltiples torturas que han fundado este territorio. Sus gritos asfixiantes, ensordecidos por el agua, nos recuerdan el despojo de una nación y de los bienes comunes —eso que antropocéntricamente hemos llamado naturaleza—, y nos sumerge en la angustia de una repetición extractivista que, 500 años después, no deja de suceder. Una y otra vez, la palabra obstinada de María y Leüfu insiste en no ser silenciada, exponiendo sus cuerpos al límite, sosteniéndose sólo en sus manos entrelazadas. Sus cuerpos se conmueven, se quebrantan, se ahogan y asfixian, y aún así, la insistencia sólo escribe resistencia allí donde a simple vista sólo podríamos ver dolor.

Tras volver a respirar, por fin, su acción no se detiene: esa misma agua asfixiante, que a la vez encarna una demanda del bien por recuperar, es usada para lavar a esa bandera que llora, de ese pueblo que llora, en una tierra que no deja de llorar. Pero no es un llanto rendido, y este es a mi juicio uno de los puntos políticamente fuertes de la performance: es un llanto que en cada respiro toma fuerzas para persistir, como bien declama Leüfu hacia el final: persistir en el fuego, en la ternura, en la resistencia, y en existir.

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¹ Estos datos fueron obtenidos a través de un informe emitido por la Fundación Sol. Disponible en https://lavozdelosquesobran.cl/portada/buchi-heller-y-los-solari-los-empresarios-detras-de-la-falabella-que-gano-mas-de-us2-millones-diarios-en-2021/03032022

Leufü Manke

Leufü Manke (1981) "condor de río" en mapudüngun, nace en la waria (ciudad) barrio Quinta Normal, Santiago de Chile. Publicista de la Universidad de Santiago de Chile. Especialista en Redacción Creativa. Profundiza sus conocimientos sobre la escritura en diversos talleres, cursos y diplomados, tales como: Guión Ficción y Escritura de Teleseries en la PUC; Laboratorio de Escritura Erótica en la Biblioteca de Santiago; Narrativa de Sexualidades Críticas en el GAM y Dramaturgia en el mismo centro. Formó parte de la compañía Teatro Güiski con el montaje "La Última Escena" con temporadas el 2015 y 2016. En paralelo, funda el colectivo poético "Cuerpo de Texto", presentándose con lecturas performáticas de autoría literaria entre los años 2015 y 2018. Actualmente, desarrolla su trabajo poético sobre su devenir mapuche y la memoria ancestral, mezclando las disciplinas de la escritura y la performance.

María José Pinchulef

Intérprete, docente y coreógrafa de danza, directora de movimiento y terapeuta corporal. María nació en 1990 en Santiago de Chile. De origen mapuche, es una artista comprometida con el activismo social y el feminismo.

Licenciada en Pedagogía e Interpretación en Danza egresada el año 2013 del centro “Espiral”, de la Universidad Academia de Humanismo Cristiano. Terapeuta Integral egresada de la Escuela Sentido Vital y estudiante de la Formación en Terapia Feminista de la Escuela Autónoma Mundanas (Santiago, Chile).

Como docente, María imparte ABUNDANZA, Encuentros de Movimiento Libre, Autónomo y Gozoso donde acompaña a personas en el proceso de acercarse al movimiento genuino como fuente curativa. También investiga sobre nuevas maneras de acercar la danza a las personas de manera amable e inclusiva para conectar con diversas realidades e identificar las vivencias, personales y colectivas, que hemos “acuerpado” y queremos liberar.

Tiene experiencia en diversos contextos pedagógicos de danza,como por ejemplo Instituto Profesional ProJazz dando movimiento a los estudiantes de canto, capacitando a profesores de la Universidad Veracruzana de México, diversas academias, jardines infantiles, colegios tradicionales y artísticos, asilo de ancianos, hospitales infantiles, el festival internacional de Artes “Fronteras” para la integración de niños y jóvenes en riesgo social entre otros; lo que le ha brindado la experiencia de trabajar con personas de diferentes capacidades, contextos sociales y rangos etarios. Ha trabajado con artistas como Mon Laferte, Jorge Drexler, Denisse Rossental, Sabina Oddone, Newen Afrobeat, Mariel Mariel, Gepe, Pedro Piedra y Hoppo (banda de Rubén Albarrán de Café Tacvba) como intérprete y coreógrafa. También ha colaborado con compañías de danza - teatro callejero y performance, y ha sido intérprete en Festivales de Arte y Cultura en Chile, México, Colombia y Cuba, entre otros países.

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