EL SILENCIO DEL CULO / Jonathan Reiccholz
El recorrido de un culo censurado que sale a la calle y se para frente a las
instituciones. Inmóvil, en silencio, a la espera de una respuesta por parte de
aquellxs responsables de su cancelación.
El recorrido de un culo censurado que sale a la calle y se para frente a las
instituciones. Inmóvil, en silencio, a la espera de una respuesta por parte de
aquellxs responsables de su cancelación.
¿Qué entiende el museo por visibilizar? ¿A la moral de quiénes responde el Palacio Dionisi? ¿Qué les molestó más? ¿Qué sea puto o qué no me arrepienta de eso? ¿Qué formas de arte tolera el Palacio Dionisi? ¿Hablar de VIH les incomoda? ¿Fueron los culos el problema o fue la excusa para censurar un discurso?
Un entrevistador y su entrevistado se disponen a deducir de qué va
un statement. Esta pieza es una ficción que pone en marcha un discurso sobre el arte, sabiendo que al único que le importa es a mí.
“…Siendo oruga pensé en convertirme en una mariposa multicolor y posarme sobre los hombros de la gente y ser amada por mi belleza; pero transmuté en polilla, aun así quise ser libre…” (Anastasia María Benavente)
Esta acción audiovisual sudaka se construyó durante la pandemia en Santiago de Chile en abril y mayo del 2021, entre amigues trans, no binarias, maricas y lesbianas, que transitamos por masculinidades disidentes, y que nos resistimos a las asignaciones fijas del sistema sexo-género del régimen político heterosexual, contra su masculinidad dominante y su orden policial que reprime, castiga y mata.
Remirando los despliegues artísticos del trabajo de Cheril que se recopilan en el libro “Anarcografías del cuerpo”, este archivo se constituye como un aparato denso que expone una serie de proyectos creativos, procesos de investigación y acciones tituladas, entre ellas: Casa, Coreografía de la succión, Yeguada latinoamericana, Vertiente fúnebre y Poética de las aguas, realizadas entre los años 2015 y 2021.
Un viaje ancestral hacia la raíz. Este docu-performance devela el proceso creativo de un mapuche en la waria (ciudad). Por medio de la revisión de archivos y memorias emergidas desde lo íntimo y lo colectivo, seis artistas de la performance habitando diferentes territorios de Chile, se reúnen a través de la tecnología. La comunicación se transforma en newen y en un solo fluir. Confluyen sus aguas para removerlas y develarnos en forma sensible los recuerdos, lo primigenio, las cuerpas y sus sentires. La diversidad desemboca en un mismo lugar: el amor / ti poyen. Una raíz que de singular solo tiene la palabra, porque lo plural es lo que nos une.