Construir un cuerpo, pensarlo, describir sus límites, sus fronteras, campos de afectos y acción, su territorio, se vuelve una suerte de relato. Cuenta una historia en la que intervienen múltiples y diversas fuerzas: su dramaturgia. El conjunto de huesos, carnes, sangre, articulaciones, fluidos, deseos, pulsiones, que dialogan, se relacionan y comunican, van construyendo una cartografía corporal. Hemos desplazado el concepto a otros márgenes para observarlo como fenómeno expandido (Sánchez, 2011), el que hemos desprendido tras el estudio de la performance Noise from the Matrix (2021-25), de mi autoría, contextualizada como proceso híbrido, transmedial y tecnofeminista.
En términos estructurales, la obra cuenta con una presentación, desarrollo y desenlace, los que marcan los nodos tensionales dentro de la performance. La acción de la masturbación con un micrófono de contacto representa el clímax, elevando el concepto narrativo a otro nivel. La dramaturgia del útero instala un discurso de deseo entre performer y objeto, posicionando la voz de un territorio que quiere opinar desde su derecho al deseo por sobre los designios de la normatividad heteropatriarcal que establece que el útero es sólo un territorio de reproducción.
El objetivo detrás de esta poética busca pensar el cuerpo sonoro en escena como un espacio de escritura sin palabras. Una dramaturgia que emerge desde lo visceral y que, de algún modo, logra cierta elocuencia. Las paredes del útero se vuelven espacio de conducción y el micrófono, un sensor que transduce vibraciones en significante.¹ Un remezón semiótico producido por la fluctuación constante entre cuerpo y sonido, en donde los aparatos técnicos tienen voluntad y voz, revelado en la mezcla de sonidos, fluidos, cables y estaño.
La emergencia de esta dramaturgia no fue casual; fue una exploración consciente al movimiento frenético del objeto en el espacio de fluido futurista. El gesto presente remite a la idea la vagina dentada (Segarra, 2014) como un discurso en sí mismo que transgrede las construcciones del drama moderno (Szondi, 1963; Barría, 2019). El ruido comienza a hablar con una elocuencia brutal impulsada por el deseo de desarrollar una identidad, en la exposición de un espacio de intimidad dramática.
Esta forma es subliminal y paralela: es una posibilidad performativa dentro de las nuevas formas escriturales, no es sólo el cuerpo como escritura en sí, sino su sexo. En este punto, la acción de la masturbación, en las narrativas de género y la exposición de la sexualidad ante los otros, hay un cuerpo en construcción que habla sin necesidad de verbalizar un lenguaje institucionalizado. En la pregunta por el sonido y el desarrollo del ruido, después de una profunda metamorfosis, nacía una nueva forma dramatúrgica.
_______________
1 Transducción electrónica: proceso de conversión de una energía en otra.
Bibliografía:
Barría, Mauricio (2019). “Dramaturgia: Genealogías de una categoría, estatuto de un concepto”, in: AISTHESIS, No 65: 153-167.
Sánchez, José A. (2011). “Dramaturgia en el campo expandido”, in: Centro de Pá-rraga, Repensar la dramaturgia. Errancia y transformación. Murcia: Imprenta Re-gional de Murcia, No 1: 9-38.
Segarra, Marta (2014). Teoría de los cuerpos agujereados. Barcelona: Editorial Melusina. Szondi, Peter (1965). Theorie des modernen Dramas (1880-1950). Frankfurt am Main: Surkamp.

Nicol Rivera Aro
Nicol Rivera Aro (Puerto Montt, 1990). Artista de performance e Investigadora chilena. Actriz con especialidad en dramaturgia, titulada de la Universidad de Valparaíso (2015). Actualmente candidata a Doctora en Filología en la Universidad Leipzig. Está radicada en Berlín, dónde desarrolla su trabajo como artista independiente e investigadora, enfocándose en la relación cuerpo e interfaces tecnológicas. Su trabajo profundiza en discursos de género, perspectivas tecnofeministas, post porno y noise como música experimental. Ha realizado performance en Chile, Alemania, Italia, Holanda, Suiza y Polonia. Es curadora en Insola Berlin, plataforma de arte independiente en la bahía de Rummelsburg, Berlin. Es dramaturga de la compañía Tinta Negra (Valparaíso, Chile). En la línea académica, se ha desempeñado como profesora ayudante en las materias de Movimiento V, Historia del teatro chileno y Dramaturgia en la escuela de teatro de la Universidad de Valparaíso (2016-2018). También ha dado workshops sobre “Sexotecnologías y performatividades tecnofeministas” en diferentes contextos artísticos y académicos. Su trabajo ha sido discutido en el programa “Inspired by” de Art Laboratory Berlin (2024), en el especial de Chile de Theater der Zeit (2023), y en Totale Filmmagazin #3 (2025).
También te puede interesar
-
Reflexiones sobre una TRAVESÍA TRAVESTI / Por Antonia D’Marco
Cabaret Travesía Travesti nos invita a vivir la experiencia envolvente que llevan consigo las transvedettes, en cada gira, dentro de maletas, como un gran cosmetiquero multimodal que acompaña al espect-actor a través de toda la trama, bailando entre la vida y la muerte, resistiéndose al asesinato por odio o desamor.
-
Descargable: CONTRA ARCHIVA n°1 / Publicación Equipa Registro Contracultural
Primera publicación impresa de Registro Contracultural
-
¿REIVINDICAMOS UN SEXO EN EL 8M? / Texto de Luna Grandón
No es un órgano sexual el que nos causa vivir precarizadas, es el modo en que ese órgano está siendo organizado y aprovechado para la acumulación del capitalismo-neoliberal. Lo
que se está haciendo es construir una verdad y un destino, al inventar como alteridad o diferencia a algún trozo de carne que llamamos sexo.

One comment on “LA DRAMATURGIA DEL ÚTERO: un cuerpo sonoro, una dramaturgia no escrita / Nicol Rivera Aro”
Comentarios Cerrados