Eugenia Prado Bassi

Eugenia Prado Bassi (Santiago, 1962).
Soy escritora chilena. Co-fundadora de Ceibo Ediciones.

En 1987 me titulé como diseñadora gráfica de la Pontificia Universidad Católica de Chile con el cuento infantil ilustrado ‘La prisionera del bosque’, que incorpora pliegues y troqueles para incentivar la lectura en niños y niñas. Ese mismo año publiqué “El cofre”, Ed. Caja Negra. 1996, “Cierta femenina oscuridad”; 1998, “Lóbulo”, ambos por E. Cuarto Propio. Año 2000, re-edita una segunda edición de “El Cofre”, por Surada Editorial. 2004 estrena “Hembros: asedios a lo post humano”, novela instalación, Galpón Víctor Jara. 2006, estrena “Desórdenes Mentales”, obra de teatro. El año 2007 publica “Objetos del silencio, secretos de infancia”. En 2011 publico Dices miedo, novela visual; 2012 una tercera edición de “El Cofre”. En 2014 “BluViví y Gusaringo viajan en la marcianave”, cuento infantil ilustrado en co-creación con mi hijo Vicente y en 2015 “Objetos del silencio, secretos de infancia” en versión, corregida y aumentada, todos por Ceibo Ediciones donde me desempeña como editora y diseñadora gráfica. En 2017 publico “Advertencias de uso para una máquina de coser” que inaugura la editorial carnicera, que creamos con Diego Ramírez.
Actualmente soy estudiante de Magíster en Estéticas Americanas en la Pontificia Universidad Católica de Chile y docente del Diplomado de Periodismo Cultural y Edición de Libros en la Universidad de Chile. Tengo dos hijos, Gaspar y Vicente. He dedicado gran parte de mi vida al diseño, edición y producción de libros. Marzo, 2019.

Oficio: Escritora, diseñadora gráfica y directora de Palabra Editorial.

Hemos sido las grietas por donde sale la enfermedad… VIGILIA / Cheril Linett e Iv-n Figueroa Taucán. Artículo por Eugenia Prado Bassi

Vigilia es un viaje de retorno que recoge sensaciones y estados del cuerpo en cuarentena para volver sobre la casa. Conservar el espacio interior, los objetos. Proteger el espacio amenazado del cuerpo. Hay que cubrirlo todo con las sábanas para curarle a la casa las heridas.

Bitácora de Eugenia

SEMANA 3

Residuas 1 Una bestia

En pleno ejercicio de parto, me voy sacando el infierno del cuerpo. El cuerpo y el encierro precipitan el cierre de un largo ciclo, el texto empieza a reventar, completamente desbordado. Con este video se inicia el fin de un proceso iniciado en 2001 y que luego bajo el nombre ”Hembros: asedios a lo posthumano”, se presenta como instalación multimedial en 2004, el texto deviene en Asedios, en proceso de escritura, hasta mayo de 2020 en que mis engendros se viralizan, diseminados se esparcen como un virus por las redes y el ciberespacio. Nombre: Residuas / Asedios / Una bestia

SEMANA 5

Santiago, Chile. Mayo 2020.

SEMANA 6

Junio 2020, Ñuñoa, Santiago.

SEMANA 7

Fragmentos de Asedios, novela en proceso.

Junio 2020, Ñuñoa, Santiago.

SEMANA 8

Odio a mi padre. Mi padre. El amor no existe. Odio estos mensajes grabados a fuego. El amor no. Mi padre no, tampoco mi madre. El amor no existe. El amor no cuando soy. ¿Quién, cuándo soy? ¿Cómo, cuando el amor no existe? Odiar al padre, odiarlos a todos ellos. El amor no. Odiarlos a fuerza de la autoridad con odios que calmen sus mentiras. Odiarlos cuando dicen amor. Odiar a todos los padres y sus instituciones. ¿Cómo? ¿Dónde existe? ¿Cuándo, hoy? Nada. Nada creo hoy. Nada en este día. Nada hacia adelante cuando las alucinaciones nos impiden los propios ejercicios. Odiar al padre confundido y a sus fuerzas. Nos precipitan. Odiar odiando al padre, sus herencias son residuos y mentiras. El odio fortalece. La insolencia se corrige por la fuerza. Intensos golpes sobre cuerpos estallados, son la deuda que el padre cobrará a su debido tiempo. Odiarlos todo el tiempo cuando el odio va creciendo. Se mata desde adentro, se mata para corregir mentalidades. Los animales se alimentan y eliminan sus desechos. Mentiras creciéndonos adentro. Agujeros al costado del deudor anidando odios cada cierto tiempo, fabricando sueños. Odiar al padre, a todos nuestros padres, cuando el odio va creciendo. Muy cerca de las bestias, los demonios crecen. A los padres, a todos nuestros padres, cuando el odio crece estallado de nefastas emociones.

Fragmentos de Asedios, novela en proceso

Junio 2020, Ñuñoa, Santiago.

SEMANA 10

Afortunadas las que escriben. No así los que rezan, los que ilusionan con un mundo salvado del hambre del hombre. ¡Dios! A los creyentes del cielo o del infierno. Hay infiernos. Afortunadas las palabras bien puestas, las pocas certezas y el abismo que compartimos, aunque por momentos nos ciega. Y más afortunadas de derramar manjares sobre estos cuerpos que ceden sus violencias. El cuerpo se quiebra. hablábamos de esa posibilidad, evitar que el cuerpo se derrame.

Junio 2020, Ñuñoa, Santiago.

Scroll to top
error: No copies !!