¿Ser o no ser? Esa es la cuestión.

Colectivo: Cultura Errática 

Performer: Shane Cienfuegos, Rayén Gabrielle, Leonel Catoni, Dimarco Carrasco 

Disciplina: Performance 

Nombre: ¿Ser o no ser? Esa es la cuestión. 

Fecha: 11 de Mayo del 2019 

Locación: Espacio Ailanto, Huérfanos 3116.

Convocó: Red de Diversidad Humanes, para el IV Foro Humanista Latinoamericano

Música: Pink Floyd – Another brick in the Wall. 

Video: 1920×1080 pixeles, MP4. 

Registro y Edición: Andrés Valenzuela Arellano. 

Segunda Cámara: Dinko Covacevich. 

Descripción:

Desde el Holocausto del nazismo y el fascismo perpetrado por Hitler, Mussolini e Hirohito, es que el ser humano ha reconocido la interseccionalidad en como la violencia se ejerce marginando, reprimiendo y asesinando a un conjunto de sujetos considerados como la otredad que la heteronormatividad sitúa como una diferencia irritante e inhabitable para la producción de la especie y la economía, máximas de la heterosexualidad obligatoria, que son abordadas en “¿Ser o No ser? esa es la cuestión”, performance que se realizó en el IV Foro Humanista latinoamericano el 11 de mayo del 2019, en Santiago de Chile. Acción que configuro una puesta en escena por medio de imaginarios que nos retrotraen a una obra Felinesca sobre los crímenes de odio, alterando la linealidad del genocidio continuo en contra de la diversidad sexual, dislocando la temporalidad de los crímenes recientes y la imagen borroneada de las víctimas disidentes en la historia. En este sentido, “ser o no ser” comienza con una de tropa de fascistas que irrumpen desde la calle hacia el interior de Espacio Ailanto, caminando con una caravana mortuoria, llevando consigo encadenadx al imputadx, todos mantienen una marcha marcial hasta llegar al lugar de tortura, acondicionado con anterioridad, todos ya instalados en la escena, donde la jueza prosigue a posicionarse en su podio donde se posa una bandera, un rosario y un chaleco de Estados Unidos, mientras los verdugos se instalan a los costados para comenzar la sentencia, afirmando: 

“(…) somos nacional socialistas de verdad y nos hierve la sangre, vemos desviados por todas partes, maricones, travestis, marimachas, negros, prostitutas y gente minusválida” 

Premisas que la Jueza argumentará insistiendo en la lineanildad de la organización de la natalidad y de los cuerpos del tejido social, dictaminando la narrativididad en la historia y la cultura, la sexualidad monolítica y heterocentrada en relación a la orientación sexual y la reproducción como un bloque donde lo único natural y aceptable, son las relaciones donde los hombres se sientan atraídos por las mujeres y que las mujeres se sientan atraídas por los hombres, y que en caso contrario, la perpetuación de la especie humana resultaría imposible. Así, en su discurso indica que cualquier inclinación que se salga de este esquema según el pensamiento heterosexual debiera ser calificada de aberrante, errónea, incompleta, torcida, oscura y exhuberante, a su vez argumenta que el heterocentrismo se constituye como diagramación del discurso del sentido común, organizado falocráticamente, asumiendo a esta como única noción del ser y estar en el mundo y su vinculación social, visión que busca estructurar los flujos económicos, a través de una verticalidad donde el hombre, blanco, burgués y heterosexual se instala como conservador del patriarcado, a nivel económico, político y religioso. Según indica la Jueza: “Porque no se puede ser o no ser, sino solo ser. Mirad el rostro del hombre y la mujer, creados para la familia, el Estado y producción en cadena”. 

Discurso que es apoyado por una serie de fotografías de José Antonio Kast, Sebastián Piñera y Donald Trump, presidentes que conservan y promueven ideas sexistas racistas, xenofóbicas, representando a su vez las relaciones de poder entre economía y política, Mercado y Estado. A su vez, el discurso denota la visión injuriosa, vinculando a la diversidad sexual con delitos, según enuncia: “Hermanos míos: cumplan con los simples mandatos que Dios nos dio, con la sumisión de la mujer bajo el yugo del hombre. Porque no se puede vivir en intermedios ni en pecado, ASQUEROSOS, IMPÚDICOS; LADRONES Y VIOLADORES DE LA SEXUALIDAD”. Discurso de odio que centra a las personas homosexuales, lesbianas, transexuales, afrodescendientes, disidentes funcionales y trabajadoras sexuales en categorías médicas, judiciales y religiosas, categorías y lecturas que son utilizadas por el pensamiento heterosexual como dispositivos de control para vigilar y castigar a los sindicados como anormales, contra la norma, anti naturales y/o que realizan prácticas contra-conductuales. 

Escena que es apoyada por dos obras, “Transferencias Biopolíticas” del artista visual Jorge Gajardo Arellano, imágenes que retratan a dos bebés llorando, con la frase “cuando grande seré VIH+”, nos anuncia el lenguaje serofóbico que utilizarán posteriormente los fascistas mientras torturan al imputado al terminar la sentencia por desviado sexual y de género. Serofobia que vincula de manera injuriosa la diversidad sexual con la muerte, ideología facista que ha entrecruzado a las personas viviendo con VIH, al aborto, la promiscuidad y perversión, como las campañas pro-vida.

Por Dimarco Carrasco

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